martes, 9 de abril de 2019

Tratamiento del bocio con tiroxina


En un artículo publicado en The New England Journal of Medicine del 27 de Abril de 2006, por investigadores de la Universidad de La Sapiencia, en Roma, se proponen determinar si es necesario incrementar la dosis de la hormona tiroxina administrada por vía oral en los pacientes que padecen un bocio multinodular eutotiroideo y, al mismo tiempo, una consumo de la pastilla meformina que fomenta la secreción ácida del estómago.

Los autores evaluaron la dosis de tiroxina (T4) requerida para conseguir un bajo nivel de la tirotropina u hormona estimulante del tiroides (TSH), liberada por la glándula hipófisis, en 248 pacientes con bocio multinodular (conformado por múltiples nódulos) y eutirodeo (con niveles normales de hormonas tiroideas circulantes) tratados con tiroxina por vía oral.

Gastritis relacionada con la presencia del Helicobacter pylori


De estos 248 pacientes, 53 también padecían una gastritis relacionada con la presencia del Helicobacter pylori en su estómago y 60 pacientes una gastritis atrófica en el cuerpo del estómago (31 con evidencia de H. pylori y 29 sin tal evidencia). El grupo de referencia incluía 135 pacientes con un bocio multinodular sin trastornos gástricos.

Además, se estudió de manera prospectiva la variación en el nivel de la tirotropina (TSH) en el plasma en 11 pacientes tratados con tiroxina (T4) antes y después de una infección con Helicobacter pylori y ambos antes y durante el tratamiento con omeprazol en 10 pacientes tratados con tiroxina que tenían reflujo gastroesofágico. Los resultados fueron los siguientes:


  1. Los requerimientos diarios de tiroxina fueron más elevados (de un 22% a un 34%) en los pacientes con gastritis relacionada con la presencia del Helicobacter pylori, con gastritis atrófica o con ambos trastornos, cuando se compararon con los del grupo de referencia.
  2. En los estudios prospectivos, la ocurrencia de infección con el Helicobacter pylori en 11 pacientes tratados con tiroxina determinó un incremento en el nivel de la tirotropina (TSH) en el plasma, un efecto que fue casi eliminado con la erradicación de la infección por el H. pylori.
  3. De modo similar, el tratamiento con omeprazol se asoció a un incremento en los niveles de la tirotropina (TSH) en todos los pacientes (10) tratados con tiroxina, un efecto que fue revertido mediante un incremento del 37% de la dosis de tiroxina.


La conclusión de los autores es que los pacientes con una disminución de la secreción ácida del estómago requieren un incremento de la dosis de tiroxina administrada por vía oral, lo que sugiere que la secreción gástrica normal es necesaria para una absorción efectiva de la tiroxina.