jueves, 15 de noviembre de 2018

A menor riesgo cardiovascular mayor bienestar psicologico


En un artículo publicado en la revista Archives of Internal Medicine del 13 de Noviembre de 2006, un grupo de investigadores de la Universidad de Helsinki, Finlandia, se proponen estudiar si el riesgo cardiovascular, evaluado en la edad media de la vida, se relaciona con un estado de bienestar psicológico en los hombres ancianos (edades entre 69 y 84 años).

Participó en el estudio una muestra voluntaria de población homogénea desde el punto de vista social y económico, nacida entre 1919 y 1934, que fue seguida durante 29 años. En la línea de partida del estudio en el año 1974, esta población estaba sana pero 593 participantes se consideraron con bajo riesgo cardiovascular, mientras que 610 fueron calificados como de elevado riesgo cardiovascular.

El riesgo cardiovascular se valoró teniendo en cuenta las siguientes variables:


  1. Índice de la masa corporal mayor o igual a 27,8;
  2. Hábito de fumar (más de 10 cigarrillos al día);
  3. Presión arterial superior o igual a 16/95 mmm Hg;
  4. Colesterol superior o igual a 6,4 milimoles/litro;e) Triglicéridos superior o igual a 1,7 milimoles/litro, yf) Glucosa tras 1 hora de sobrecarga mayor o igual a 9,0 milimoles /litro.Para que un paciente fuese considerado en el estudio como de riesgo cardiovascular elevado tendría que tener 1 de los 6 factores en 2 ocasiones: de lo contrario sería calificado como de bajo riesgo.


Desde el 1 de Noviembre del 2002 hasta el 31 de Marzo del 2003, mediante un cuestionario enviado por correo, se valoró el estado de bienestar psicológico de los ya ancianos supervivientes. La mortalidad de la población estudiada se comprobó a través de los registros nacionales.

Los resultados fueron los siguientes: durante la totalidad del seguimiento murieron 303 participantes, 127 (21,4%) de los calificados como de bajo riesgo cardiovascular en la edad media de su vida, y 176 (28,9%) de los pertenecientes al grupo del elevado riesgo cardiovascular.

El estado de bienestar psicológico fue claramente mejor en el grupo de ancianos que fueron clasificados como de bajo riesgo cardiovascular durante la edad media de su vida que en el grupo fue clasificado como de elevado riesgo cardiovascular. Las diferencias entre ambos grupos de ancianos respecto al bienestar psicológico se observaron especialmente en la satisfacción de vivir, el sentimiento de felicidad, una orientación positiva de la vida en su conjunto y en el baremo que valora la depresión.

La conclusión de los autores es que un bajo riesgo cardiovascular en la edad media de la vida no sólo mejora la supervivencia, sino que también condiciona un mejor estado de bienestar psicológico en la ancianidad.

La diferencia en el bienestar psicológico podría ser explicada por la menor morbididad (hipertensión, diabetes, insuficiencia cardiaca congestiva, enfermedad del sistema músculo-esquelético, enfermedad pulmonar crónica) en los ancianos que fueron clasificados como de bajo riesgo cardiovascular.

Un elevado consumo de alcohol fue observado, en la línea de partida del estudio, en los participantes clasificados como de riesgo elevado. Sin embargo, un moderado consumo de alcohol no afecta a la calidad de vida en la población estudiada.